No te mueras sin ir al Kurdistán

 

 

Antes de hablar del Kurdistán me gustaría subrayar que no soy amiga de las fronteras, ni nada que se aproxime a los bandos ni diferencias, porque entiendo que son mecanismos de control que no nos benefician. Lo que sí persigo, a través de estas palabras, es darle visibilidad a un pueblo valiente, sufrido, marginado y, por sobre todas las cosas, ejemplar. Un pueblo que está en el planeta para enseñarnos, no por nada es una de las culturas más antiguas que sobreviven hasta hoy.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Kurdos de Erbil, Irak.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Kurdos en Erbil, Irak.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Kurdos en Erbil, Irak.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Kurdos cerca de Ravansar, Irán.

 


 

Hablar de los kurdos es retroceder en la historia hasta el momento que aparecen los guti (antepasados de los medos). De hecho, las columnas de la antiquísima Diyarbakir tienen algo más de cinco mil años de antigüedad. Son, sin duda, originarios de nuestro Fértil Creciente. Los que más. Los turcos provienen de las estepas de Asia central; por no hablar de los musulmanes que peregrinaron desde los lejanos desiertos de la península arábiga; sin embargo, los guti nacieron aquí. No llegaron de ningún sitio. Brotaron de la misma tierra.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

El Kurdistán en Irán.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

El Kurdistán en Irak.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

El Kurdistán en Turquía.

 


 

Aparecen en la historia a finales del imperio acadio. Gutium (territorio de los guti) se encontraba al este de las llanuras mesopotámicas. Vecinos de la ya extinta Sumeria. Fueron tributarios del imperio de Sargón el Grande y, posiblemente, los responsables del final acadio terminando el tercer milenio antes de nuestra era.

 

Naram-Sin*, con ellos, pierde su proclamada divinidad. El mismísimo Enlil* quiso echarlos, sin éxito, de las montañas Zagros como si fueran una plaga. La Lista Real Sumeria describe el período caótico que le sucedió a la muerte de Sarkalisarri (hijo de Naram-Sin), donde estas tribus del Zagros ocupan por un breve tiempo la zona.

 

También conocidos como «hordas de bárbaros» o «dragones de la montaña», devastaron ciudades legendarias como Uruk, Ur, Lagash (que más tarde, resurgieron), Agadé (que desapareció completamente) y controlaron al viejo reino de Urartu y, por supuesto, viven allí mucho antes de que Zaratustra bajara de las montañas para transmitirle a la humanidad el dictado de Ahura-Mazda*. En definitiva, los kurdos son tan antiguos como la misma antigüedad.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Kurdos de Harrán, sur de Turquía.

 

 

Cizre

Kurdos de Cizre, Turquía

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

 

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

 

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Kurdos de Diyarbakir, Turquía.

 

 

Diyarbaquir

Kurdos de Diyarbakir, Turquía.

 

 

Urfa

Kurdos de Sanliurfa, Turquía.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Kurdos de Rumkale, Turquía.

 


 

En la actualidad se reparten principalmente entre el norte de Siria, sur de Turquía, norte de Irak y noroeste iraní (y un grupo algo menor en el suroeste de Armenia). Con lo cual, hay kurdos sirios, kurdos turcos, iraníes o iraquíes. Los hay sunnitas o chiítas, católicos, protestantes  o cristianos ortodoxos, yazidíes, judíos y los hay ateos también. Hay quienes defienden su independencia, otros su federalismo. Hay quienes quieren su integración. Se diferencian por su lengua. Hay cuatro idiomas distintos. Ahora bien, lo que sí los identifica es una cosa: son kurdos.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

La bella Mardin, Kurdistán turco.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Kurdos de Karruk, Irak.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

 

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

 

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Kurdos en Bandar Abbas, Irán.

 


 

Su problemática actual se remonta a 1920: la caída del imperio otomano. Durante el imperio no existían países sino distritos: la wilaya de Alepo, de Bagdad, de Siria y Palestina, de Damasco… En 1916, sin aún terminar la guerra, Inglaterra y Francia se reparten secretamente el territorio, delimitándolo con fronteras ficticias. Así quedaron pueblos bajo el control inglés, otros bajo el control francés y, dentro de los límites, se agruparon distintas etnias.

 

En 1920, con la culminación de la primera gran guerra, los kurdos firman un tratado internacional: el Tratado de Sèvres*, que les reconoce su soberanía hasta 1923 que, mediante un nuevo tratado: el Tratado de Lausana*, Atatürk fragmenta a los kurdos y funda la Turquía moderna. Así nacen movimientos de resistencia a lo largo y ancho de Kurdistán como el PKK (en 1978), en Turquía, que no nace como guerrilla sino como partido político; el Peshmarga en Irak (que significa: los que miran a los ojos a la muerte), cuyos militares, con el apoyo de EE.UU, le hacen frente al cruel estado islámico, o el YPJ de Siria, que aún siguen allí, en la zona más peligrosa del mundo.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Kurdos en Erbil, Irak.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

 

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Kurdos en Erbil, Irak.

 


 

En Turquía hay una dictadura disfrazada. Muchas páginas de internet están bloqueadas. No se puede enarbolar una bandera kurda como tampoco hablar esta lengua. Ciudades como Diyarbakir o Mardin están siendo continuamente fusiladas. Los pueblos están controlados por retenes militares del estado en cada una de sus entradas. No es fácil ser kurdo en ningún rincón del Kurdistán.

 

En 1962 se realiza en Siria un censo controvertido e injusto. Los kurdos tenían que probar que habían vivido en el país desde, al menos, 1945, de no ser así, perderían la nacionalidad. El resultado fue que 120 mil kurdos quedaron sin acceso a la sanidad pública y perdieron el derecho a la educación y al voto. En la actualidad se estima que viven en Siria unos trescientos mil kurdos apátridas.

 

El sitio más seguro posiblemente sea Irak, donde lograron alcanzar una cierta autonomía. Son una federación que alcanzó a tener un gran poder. Pueden exportar petróleo sin intervención de Bagdad (la capital), o pueden dar visas para entrar a su territorio (de hecho yo entré así: mediante Habur). Sus representantes son votados por su pueblo y el ejército: el Peshmarga, es independiente del ejército iraquí. Aunque, entre nosotros, esta PAX (con X, no con Z) debe tener un precio.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

 

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Haciendo autostop – Militares del Peshmarga.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Ropa militar para niños, Erbil. Irak.

 


 

El Kurdistán está encima de un pozo gigante de petróleo y por eso el genocidio del que nunca habló la prensa. Cuando la economía dejó de girar alrededor de las máquinas de vapor para perseguir estas nuevas fuentes energéticas, todo Oriente Medio emigró al mismo infierno. En Sulaimaniya, al norte de Irak, muy cerquita de Irán, hay un museo muy curioso y, en el hall, hay 180 mil pedacitos de espejos que representan las víctimas del gran genocidio kurdo. Porque tienen más de un hándicap:

1º- la riqueza que pisan;

2º- son la más grande de las minorías de la zona (y ser minoría siempre es peligroso);

3º- su heterogeneidad: están divididos en distintos idiomas, religiones, países, ideologías políticas, lo que dificulta su integración.

 

Su situación no es nada fácil.

 

Urfa- Kurdistán turco

Kurdos de Sanliurfa, Turquía.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Bandar Abbas, Irán.

 

 

Kurdas de Erbil, Irak.

 

 

No te mueras sin ir al Kurdistán

Kurdos en Erbil, Iak.

 

 

Erbil, Irak

Kurdos en Erbil, Irak.

 


 

Utilizados por occidente para hacerle frente a Sadam Kussein, por el ayatollah Khomeini, desde París, para ascender al poder en Irán, por occidente en la actual guerra contra el terrorismo, y por tantos otros más, el pueblo kurdo no tuvo otra opción que resurgir de sus cenizas. Las cartas que les fueron dadas por la historia siempre olió a pólvora lamentablemente.

 

No he conocido mujeres más poderosas que las kurdas: Las guerreras de Siria, con fusil en mano, donde lo que ha sucedido en la batalla de Kobane* supera con creces a la ficción. Aunque nada de esto ha de extrañarnos. Han sobrevivido al gran Sargón, a los legendarios sumerios, a los acadios y asirios… al mismísimo Enlil, quien había catalogado a los dragones de la montaña como plaga, y que, sin embargo, ahí están, burlando los decretos de quién sabe qué nuevo dios.

 

 

Duhok, Irak

Duhok, Irak – 2018.

 

 

Bardas, Irak

Elecciones en Bardas, Año 2018 en Irak.

 

 

Kurdistán turco, entre Antep y Yavuzeli- Rumkale

Kurdas de Gaziantep, Turquía.

 

 

Harrán- Turquía

Kurdas de Harrán, Turquía.

 

 

Harrán- Turquía


 

IMÁGENES DEL KURDISTÁN

 


 

Recomiendo la lectura de Victor de Currea Lugo

Evolución de la presencia guti en Mesopotamia y su papel en el colapso del imperio acadio. – Elena Torres.

Nacionalidad de las personas kurdas