Sumeria nos deja la rueda, el arado, la introducción a la geometría, se crean sistemas de riego, la primera evidencia de escritura grabada y, aunque Sumeria nos parezca lo más remoto, para hacerse civilización tuvo que existir una proto-sumeria.

 

El mismo Göbekli Tepe se remonta al milenio undécimo antes de nuestra era (algunos creen que es anterior -hay mucho por desenterrar aún-), y data de un tiempo donde el ser humano abandona el nomadismo, pero no por la agricultura como nos dictaron en el cole, sino por la adoración a ciertos «dioses» que descendieron del cielo.

 

Göbeklitepe - Cuando los dioses bajaron a la Tierra

 

Producir nuestro propio alimento fue un punto de inflexión en nuestro recorrido. Se dice que la agricultura nos permitió establecernos, tener más tiempo para pensar y que, así, comenzamos con la adoración y la creación de templos. Eso se creía antes de la aparición de Göbekli Tepe que demuestra que primero fue la creencia, y después la creación. Pero, entonces, ¿quién nos dio la información y por qué?

 

Con el descubrimiento de GöbekliTepe se llega a una conclusión que cambiará la concepción de nuestra evolución: No fue la agricultura quien nos llevó a la creencia de Dios, sino que fue Dios lo que nos conduce a la agricultura y a la domesticación de animales. En definitiva, llegamos a deducir que fue el culto lo que nos sitúa en otro estatus. La adoración a los dioses fue el germen de la civilización.

 

Este yacimiento queda por desenterrar y nos seguirá sorprendiendo. De momento está compuesto por cuatro recintos circulares de pilares en forma de T. En el centro se levantan dos monolitos inmensos de varios metros de altura, de silueta antropomorfa pero no humana. Muy probablemente los primeros dioses representados por la humanidad.

 

Aún se desconoce el porqué de los enterramientos de GöbekliTepe, muchos insinúan que, con este trabajo magistral de ingeniería, se materializa por primera vez el símbolo de la resurrección y que su curiosa edificación contiene este concepto. El primer santuario ha sido sepultado deliberadamante con un montículo, y encima de él se ha construido otro templo igual pero más pequeño que, a su vez, fue enterrado y vuelto a construir encima por otro aún más pequeño. Como una matrioska sagrada. Todo esto forma una colina que se está desnudando y que saca de sus entrañas deidades y muchos secretos. Porque, a medida que lo vamos conociendo, este templo: el más antiguo del mundo, nos hace una pregunta que hasta hoy no tiene respuesta (por lo menos oficial): sin rueda, sin animales de carga, hace más de once mil años ¿cómo han podido hacer este recinto en lo más alto de una colina? ¿Serían estos nuevos dioses, acaso, los arquitectos?

 

Siete mil años antes que las pirámides de Egipto, seis mil años antes que el mismo Stonehenge (y muchísimo más sofisticado), más longevo que todas las antiguas civilizaciones conocidas, aún antes que el neolítico: justo en el final de la última glaciación, vivió por estas zonas un grupo de seres humanos que decidió abandonar sus costumbres para adorar a sus dioses. Los restos de animales salvajes que datan de doce mil años de antigüedad, por allí desenterrados, desvelan que se trataron de cazadores-recolectores: una sociedad preagrícola.

 

Göbekli Tepe se encuentra al sur de Turquía, muy cerca de Sanliurfa: la legendaria Edessa (muchísimo más antigua que el nacimiento de Abraham). Lo curioso es que estas edificaciones han sido tapadas ex profeso con 500 mts3. de tierra hace ocho mil años, con el inicio de la era neolítica. Klaus Schmidt  fue quien dirigió esta empresa hasta que, sorpresivamente, han paralizado las excavaciones. El mapa generado por el sondeo con el georadar descubre que hay, al menos, otras dieciséis estructuras circulares debajo del valle (de dos o tres mil años más antiguas, según el scaner). De hecho, en el museo de la ciudad de Sanliurfa, hay una estatua humanoide, con ojos de gemas de obsidiana, tallada en torno a esta época.

 

 

Göbeklitepe - Cuando los dioses bajaron a la Tierra

Göbekli Tepe – El primer templo de la humanidad.


 

Surgen muchas preguntas al respecto: ¿quién, cómo y para qué quisieron ocultar estas estructuras deliberadamente hace tantos miles de años? y, ¿por qué, también, han obstaculizado este hallazgo en la actualidad? ¿Hay, acaso, una presión sobre los arqueólogos para perpetuar la teoría oficial? Porque, lo cierto es que, este descubrimiento desmonta todo lo antes considerado como cierto. Rompe todos los libros de historia. Hace añicos al paradigma del sedentarismo ¿Es Göbekli Tepe el origen de la civilización? ¿De dónde venimos realmente?

 

Los primeros dioses representados por la humanidad se levantan en monolitos gigantes (5 metros y medio de alto, de 14 toneladas de peso) como seres antropomorfos, no humanos, custodiados por animales. Chacales, reptiles, buitres, escorpiones, tortugas, toros, leopardos, siguen intactos, grabados, en estos pilares en forma de T, algo similar a las H que vemos en el Puma Punku tiahuanaco*. Y, lo más curioso, son los cuencos que se han excavado encima de estos monolitos. Algo parecido a los templos megalíticos de Malta. Como si fueran hechos para depositar líquido… ¿Sangre?

 

 

Göbeklitepe - Cuando los dioses bajaron a la Tierra

 

 

Göbeklitepe - Cuando los dioses bajaron a la Tierra

 

 

Göbeklitepe - Cuando los dioses bajaron a la Tierra

Göbekli Tepe – Turquía.


Y las preguntas no terminan aquí. Hay muchas. El mismo Göbekli Tepe es un enorme signo de interrogación. La duda que surge es la misma que la de las pirámides esparcidas a lo largo y ancho de todo el mundo, o los enigmas que rondan alrededor de Stonehenge, Machu Picchu, los zigrurat mesopotámicos, los moais de Pascua y tantas otras edificaciones más: ¿Cómo pudieron hacerlo, sobre todo en plena Edad de Piedra, sin la rueda ni animales de carga? ¿Con los supuestos cinceles de granito? Y, ¿cómo los transportaron? ¿Remando y haciendo palanca? Pero… tengo más preguntas: ¿Cómo aprendieron la técnica a finales de la última glaciación cuando iban de aquí para allá escapando del frío?… Es verdad, las preguntas no terminan aquí. De hecho, recién empiezan.

 

Posiblemente haya una necrópolis con los primeros creyentes de la humanidad debajo de Göbekli Tepe. Todavía hay muchísimo por desenterrar. No me cabe duda que esta edificación que hoy se puede visitar, sea solo la punta de un enorme iceberg. Lo cierto es que nuestros orígenes aún son inciertos. Mucho queda, todavía, por saber de nuestros pasos que siguen perdidos en esta travesía que hicimos siguiendo dictados que vienen de vaya uno a saber. Porque, no creo que hayamos dejado de andar, así como así, un día lejano y aburrido, para adorar a dioses con sacrificios ritualísticos de sangre y de muerte. No creo eso. Hay algo importante que nos queda por averiguar.

 

Hasta tanto, las guerras de hoy se perpetuarán ad infinitum, porque no tienen que ver con petróleo, dinero, fronteras, avaricia… Tendrán que ver, pienso yo, con la misma sangre que un día depositábamos sobre las oquedades que yacen, aún, encima de los pilares de Göbekli Tepe.

 

 

Göbeklitepe - Cuando los dioses bajaron a la Tierra

 

 

Göbeklitepe - Cuando los dioses bajaron a la Tierra

 


DOCUMENTAL GÖBEKLI TEPE