NEURALINK
¿Transhumanismo?
¿Neuralink? ¿Transhumanismo?
¿Hemos perdido la cabeza?
¿De qué se trata Neuralink?

Al ritmo con el que se sucede la vida, quizás, para cuando leas esto, mis palabras te resulten huecas y pasadas de moda. Hoy, en el año 2020, no lo son. De hecho, mencionar estos temas me posiciona en un lugar controvertido. Suelen pensar que exagero o que tengo mucha imaginación.
«Entonces escribió en su diario: 4 de abril de 1984. Sintió una impotencia absoluta, porque, ¿cómo iba a comunicarse con el futuro? Era, por naturaleza, imposible. O bien, el futuro se parecería al presente, y nadie le haría ningún caso, o sería diferente y sus problemas carecerían de sentido.
George Orwell – «1984»
Estamos frente a un punto de inflexión en la historia de la humanidad. Mientras miramos para otro lado en plena pandemia y nos tapan la boca para no hablar y, sobre todo, para no olvidar que debemos tener miedo y mucho, Elon Musk se adueña de nuestros cerebros. O, quizás, no del nuestro (todavía). Habrá que ver qué pasa con la consciencia de las generaciones venideras.
Mañana (28 de agosto, 2020) se comenzará a promocionar Neuralink: otra de sus sofisticadas compañías. La empresa está diseñando una super tecnología capaz de conectar el cerebro humano con un ordenador.
Esta interfaz será posible a partir de microchips implantados en nuestro cuerpo. En principio, harán algo de apología y se dirá (cosa que es cierta) que esta super tecnología tratará trastornos como el parkinson, epilepsias, depresión o distintas enfermedades neurodegenerativas ya que el pensamiento llegará a las prótesis con total naturalidad. El tema es: ¿termina aquí la cosa? ¿Será que, de repente, Elon Musk se desvive por sus semejantes?
Así, el mundo tal como lo conocemos, cambiará. El transhumanismo ha llegado. Según Musk, su misión es conectar al ser humano a la inteligencia artificial. Paypal, Samsung, Amazon, Apple, Facebook, el Norton Antivirus dejarán de ser meras aplicaciones para convertirse en extensiones de nuestro cuerpo. Su objetivo es «facilitarle la vida a las personas y expandir su potencial» – asegura. No lo sé… La pregunta sería: ¿Personas?
Con estos implantes cerebrales nos moveremos, o moverán, a lo Frankenstein. Lo peor es que no nos daremos ni cuenta. Según se explicó, los electrodos se colocarían en el cerebro y quizás con esto, quién sabe, ya no tengamos que pensar. Se encargarían otros. Aunque, analizándolo, sería como ahora, pero de otra manera. Estaremos a un eslabón de Sophía: el robot humanoide galardonado por ser la primera Campeona de Innovación No Humana de la ONU.

The Matrix, de ciencia ficción… nada. Terminó siendo toda una profecía. Según Morfeo para el dos mil ciento y poco seremos baterías reproduciéndonos en campos de cultivo.
La etimología de la palabra humano es humus (tierra) pero, ¿perderemos esta condición?
«Humano, demasiado humano»- había dicho el filósofo. Frase que muy pronto será una leyenda.

















